El coronavirus lo cambió todo
Cuando llegó el coronavirus, todo cambió. Su trabajo no se volvió más fácil, pero sí aún más importante. Atender a los pacientes y, al mismo tiempo, proteger a su personal: un verdadero desafío.
Sobre todo porque tanto los fabricantes como nosotros, los proveedores, fuimos sorprendidos por la repentina demanda masiva de equipos de protección y otros productos.
Nos enfrentamos a una decisión: retirar de la tienda los productos cuya adquisición resultaba difícil, o encontrar nuevas vías para seguir abasteciéndole incluso en plena crisis.
Aquí le mostramos cómo lo conseguimos y qué medidas adoptamos.
El suministro tenía que estar garantizado
Decidimos hacer todo lo posible para proporcionarle todos los productos necesarios para una buena atención médica: buscando nuevas cadenas de suministro, nuevos proveedores e incluso fletando nuestros propios vuelos de carga.
De un día para otro, nos convertimos en uno de los pocos distribuidores especializados que todavía tenían productos críticos en stock y que luchaban por su adquisición. En cuestión de semanas nos transformamos en uno de los mayores proveedores de centros de crisis en toda Europa, en una magnitud hasta entonces inimaginable.
Todo esto no fue fácil. Aprendimos cada día y, aun así, algunos clientes tuvieron que aceptar tiempos de espera más largos ocasionalmente.
Todo preparado
La pandemia de coronavirus demostró lo rápido que pueden cambiar las condiciones marco y lo importante que es estar preparados para situaciones excepcionales. Especialmente en el ámbito sanitario, la fiabilidad, la capacidad de reacción y unas estructuras estables son decisivas para mantener la atención incluso bajo presión.
Las experiencias de aquel periodo han marcado de forma duradera nuestra manera de trabajar. Los procesos se revisaron, adaptaron y desarrollaron para poder reaccionar con mayor flexibilidad a las fluctuaciones de la demanda y a las interrupciones en las cadenas de suministro. El enfoque no se centró únicamente en soluciones a corto plazo, sino también en la construcción de estructuras sólidas y sostenibles a largo plazo.
Hoy nos beneficiamos de estos aprendizajes en nuestra actividad diaria. Una base de proveedores más amplia, procesos logísticos adaptados y una evaluación continua de los riesgos forman parte ya integrante de nuestra organización. De este modo, creamos las condiciones necesarias para seguir siendo operativos incluso ante un aumento de la demanda o cambios en las condiciones del mercado.