Aplicación sencilla y gran alivio en el día a día de la práctica
A diferencia de la mezcla manual, los dispositivos dentales trabajan siempre con un rendimiento y una frecuencia de mezcla constantes, de modo que los materiales utilizados presentan siempre la misma consistencia, viscosidad y cantidad.
Nunca más un cemento de fijación con restos de polvo sin mezclar o demasiado rígido. Además, la dosificación de los materiales en cápsulas es más sencilla, ya que la masa puede introducirse fácilmente en coronas o cavidades a través del fino aplicador.
Los dispositivos modernos facilitan enormemente el trabajo diario en la consulta, ya que la tecnología orientada al usuario y el diseño funcional están especialmente adaptados a las necesidades de la odontología. El mezclador permite insertar y retirar la cápsula rápida y fácilmente y ofrece un resultado excelente. También la limpieza es muy sencilla, ya que las superficies pueden limpiarse con una toallita desinfectante.
Además, los tiempos de mezcla pueden ajustarse individualmente y guardarse como selecciones rápidas. Mientras que en los primeros modelos de mezcladores de cápsulas el proceso de mezcla se oía en toda la consulta, hoy en día destacan por su funcionamiento especialmente silencioso y con pocas vibraciones.
La operación es intuitiva y reduce notablemente los posibles errores de uso.