Diferentes tipos de extracciones dentales en odontología
Una extracción dental consiste en la retirada completa del diente, incluida su raíz. Sin embargo, cuando un diente aún no ha erupcionado —por ejemplo, un tercer molar— y el odontólogo debe retirar encía o hueso para acceder al diente, se considera una intervención quirúrgica.
Hoy en día, los dentistas intentan conservar los dientes del paciente el mayor tiempo posible. Aun así, hay situaciones en las que un diente no puede mantenerse. Cuando un diente está demasiado destruido o excesivamente móvil, deja de ser viable y debe extraerse con ayuda de pinzas y elevadores dentales. Muchos pacientes sienten temor ante la extracción dental, pero suele ser infundado, ya que la zona afectada se anestesia completamente. Bajo anestesia local, el odontólogo luxa el diente con instrumentos especiales y lo extrae del alvéolo.
Posteriormente, el alvéolo se limpia con una cucharilla afilada y se alisa el hueso circundante para favorecer una correcta cicatrización. Durante los primeros días tras la extracción es normal sentir molestias leves; suelen aliviarse con analgésicos comunes. Si el dolor aparece varios días después del procedimiento, es recomendable acudir de nuevo al dentista para descartar complicaciones.
En la categoría de instrumentos quirúrgicos encontrará no solo pinzas dentales, sino también elevadores, cucharillas afiladas y otros instrumentos esenciales para la práctica odontológica.