Obturación de conductos radiculares
- Material de obturación canalicular a base de polímero epoxi-amina
- Aplicación precisa
- Mezcla 100 % controlada de ambas pastas
- Aplicación rápida
- 2 jeringas de 15 g
- Excelente estabilidad dimensional
- Estanqueidad permanente
- Radiopacidad especialmente buena
- Material de obturación del conducto radicular de dos pastas
- Cumple los requisitos de la norma ISO 6876:2001 (E)
- cemento MTA fluido
- predosificado en prácticas cápsulas
- para la obturación del conducto radicular
- tiempo de trabajo ampliado
- 2 cápsulas y 2 jeringas EndoDirect
- mejora de la visibilidad en las radiografías
- consistencia fuerte para una fácil aplicación
- excelente adhesión a la dentina
- favorece la formación de la dentina terciaria
- alta biocompatibilidad
- cemento de reparación endodóntica
- consistencia fluida
- para recubrir la pulpa
- curado rápido
- 2 OptiCaps de 0,25 g
- material de empaste radicular
- efecto antibacteriano
- muy buena tolerancia
- a base de óxido de zinc-eugenol
- para mezcla manual
- para conductos radiculares infectados
- para obturación provisional de conductos radiculares
- antimicrobiano con mayor capacidad de absorción
- muy bien tolerado, radiopaco
- mezcla manual
Tratamiento de conductos y obturación radicular
El objetivo de un tratamiento de conductos realizado por el odontólogo es eliminar la inflamación y las bacterias, y posteriormente rellenar el conducto radicular para aliviar el dolor. Antes de poder obturar el conducto, se eliminan por completo los restos de tejido del interior y se ensancha el conducto radicular de manera que pueda recibir el material de obturación tras el tratamiento.
Para ello, durante el tratamiento el conducto radicular del diente afectado se limpia, se seca y se rellena con el material de obturación radicular elegido. Es fundamental que, durante la intervención, la obturación se lleve hasta el ápice de la raíz dental para minimizar el riesgo de una futura infección o de una radiolucidez apical.