Viruela del mono (mpox)
El virus de la viruela del mono se considera endémico principalmente en muchos países de África occidental y central, pero desde principios de mayo de 2022 también se han notificado más casos de viruela del mono en varios países europeos. En esta sección temática encontrará más información sobre los casos de mpox y cómo gestionarlos en su centro médico.
¿Qué es la viruela del mono?
Oficialmente, la denomiada viruela del mono o viruela símica está causada por el virus la viruela símica que pertenece al género Orthopoxvirus de la familia Poxviridae.* Aunque hasta ahora se han registrado pocos casos de viruela del mono en Europa, el Instituto Robert Koch sigue de cerca este brote y analiza continuamente diversas fuentes de datos para, además de vigilar la evolución, poder evaluar el riesgo para la población.
Según los conocimientos actuales, el patógeno es un virus de ADN con membrana envolvente que, con un tamaño de 200 a 400 nm, es uno de los mayores virus conocidos hasta la fecha. Es muy similar al virus de la viruela, enfermedad erradicada a nivel mundial en 1980. Sin embargo, a pesar de que el cuadro clínico de la viruela del mono es similar al de la viruela humana, la viruela símica suele provocar un curso más leve de la enfermedad en las personas infectadas. No obstante, el aislamiento de las personas infectadas confirmadas es considerado actualmente por el RKI (Instituto Roberto Koch) como una de las medidas más importantes de protección contra la infección del patógeno.
*Viruela símica, Organización Mundial de la Salud, URL: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/monkeypox
Síntomas típicos de la infección por viruela símica
Los síntomas comunes de la infección por la enfermedad incluyen fiebre, escalofríos e inflamación de los ganglios linfáticos, así como mialgia, cefalea, fatiga, artralgia y dolor de espalda. Además, las lesiones cutáneas maculopapulares a vesiculopustulosas sospechosas y el enantema oral, rectal o genital también deben examinarse con más detenimiento.
Sin embargo, además de los síntomas, hay que tener en cuenta el historial médico. Si el paciente ha estado en contacto estrecho con una persona infectada de forma demostrable en los últimos 21 días antes de la aparición de los síntomas, ha tenido contacto sexual, especialmente con diversas parejas, o ha permanecido en una zona endémica conocida con posible contacto con animales, se recomienda un examen minucioso para detectar la enfermedad (RKI, Instituto Roberto Koch).
Vacunación contra la mpox
Actualmente, la vacunación contra la mpox/viruela del mono solo se recomienda a determinados grupos de personas. Basándose en la evaluación de riesgos y beneficios, no se aconseja ni es necesaria la vacunación para otros grupos de la población. La STIKO (Comisión Permanente de Vacunación) recomienda la vacuna Imvanex/Jynneos (Modified Vaccinia Ankara, Bavaria-Nordic – MVA-BN).
Se estima que ya a los 14 días después de la primera dosis se alcanza una protección básica adecuada contra la mpox. La segunda dosis tiene como objetivo prolongar la protección vacunal, como ocurre con muchas otras vacunas contra enfermedades transmisibles. No obstante, es importante tener en cuenta que, por diversos motivos, las vacunas contra la mpox nunca protegen al 100% contra la infección.
Virus de la mpox en Alemania
Debido a un aumento de casos de mpox en varios países africanos en 2024, causado por virus mpox del clado I, la OMS declaró en agosto de 2024 una emergencia de salud pública de importancia internacional (PHEIC, por sus siglas en inglés) por mpox. Esta PHEIC permite a los países afectados adoptar medidas adicionales o intensificar las existentes, como mejorar la disponibilidad de vacunas, ampliar la capacidad de diagnóstico y reforzar otras medidas de salud pública.
El RKI (Instituto Robert Koch) evalúa actualmente el riesgo por los virus del clado I en Alemania como bajo, aunque sigue vigilando de cerca la situación y adaptará sus recomendaciones si es necesario. Suecia notificó en agosto de 2024 el primer caso confirmado de la nueva variante de mpox fuera de África.
Transmisión de la viruela del mono
En las zonas endémicas, la transmisión de animal a ser humano se considera el principal desencadenante de la propagación. La transmisión de persona a persona se considera poco frecuente y solo es posible mediante contacto directo y estrecho, por ejemplo a través de fluidos corporales, lesiones cutáneas típicas o también en el contexto de relaciones sexuales.
Especialmente las lesiones cutáneas presentan una concentración viral particularmente alta; sin embargo, incluso en caso de síntomas inespecíficos como fiebre, dolor de cabeza y dolores corporales, es posible una infección a través de secreciones respiratorias expulsadas. Además, la transmisión a través de superficies y textiles contaminados se considera relevante, mientras que una mayor propagación por aerosoles es poco probable.
Pero ¿cómo entra el virus en el cuerpo humano? Las lesiones cutáneas más pequeñas, así como todas las mucosas, se consideran puertas de entrada ideales para el virus. Todos los pacientes se consideran contagiosos durante todo el período de una sintomatología presente, que puede durar entre dos y cuatro semanas. Las personas con contacto físico estrecho con individuos con infección confirmada están expuestas a un mayor riesgo.
Detección de infecciones
Para obtener un diagnóstico de laboratorio que confirme la presencia de un caso de viruela del mono, se dispone tanto de la microscopía electrónica como de la detección de ácidos nucleicos, por ejemplo mediante el método PCR o la secuenciación del genoma. En la detección de ácidos nucleicos debe tenerse en cuenta si esta es específica para la viruela del mono o si únicamente se han detectado ortopoxvirus. Se considera más fiable realizar una prueba que sea específica para la viruela del mono.
Medidas de prevención frente al virus
Según el conocimiento actual, la vacunación contra el virus de la viruela humana ofrece una alta protección frente al virus de la viruela del mono y no solo garantiza síntomas más leves, sino que también puede utilizarse como tratamiento durante una infección aguda. En la actualidad no existe una vacuna específica contra la viruela del mono.
Para el personal sanitario se aplican las siguientes medidas de higiene:
- Higiene de manos conforme a las recomendaciones de KRINKO
- Equipo de protección individual (bata de protección, guantes de exploración, gafas de protección y gorro)
- Mascarilla FFP2 durante la atención directa al paciente, conforme a las normas de prevención laboral
- En caso de atención hospitalaria, aislamiento individual de los pacientes con viruela del mono, preferiblemente con antesala
Desinfectantes eficaces para superficies, piel e instrumentos
Para minimizar el riesgo de contaminación y transmisión en las áreas clínicas, se recomienda la desinfección con un producto con eficacia virucida probada, al menos limitada. También inactivan los virus con envoltura, como el virus de la viruela del mono. También hay que tener en cuenta el estricto cumplimiento de los tiempos de exposición. Si no se respetan, es posible que el virus no se inactive completamente. Todas las salas de las instalaciones médicas deben limpiarse y desinfectarse evitando la agitación de las principales partículas infecciosas.
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Puede encontrar más información en la página oficial del Ministerio de Sanidad de España y en la web de la Organización Mundial de la Salud.